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miércoles, 19 de enero de 2022

 

 48º CAPÍTULO GENERAL de la Escuelas Pías (Previo 3)

EN LA VÍSPERA DEL COMIENZO DEL CAPÍTULO

Ayer fue un día tranquilo, aunque más movido de lo esperado. A la hora de almorzar me encontré en el ascensor con uno de los polacos que iba a comer con los otros dos y me uní a la expedición. Tras una primera incursión fallida de los hermanos polacos en un centro comercial cercano, pregunté a un joven y nos indicó dónde estaban los restaurantes en ese mismo lugar, y es que a veces, deberíamos preguntar más a los jóvenes, sería una saludable seña de identidad escolapia. 
Comimos juntos el menú del día y en la conversación entre vacunas, pandemia y crisis fronterizas con Bielorrusia, surgió la pregunta: ¿qué esperamos del Capítulo? Jaroslaw (Jarek) que es la primera vez que participa en uno, no se lo pensó: ‘vengo a aprender’. ¡Qué respuesta tan escolapia! Y dialogamos en torno a ello. Por su parte, Mateusz que va a estrenar su tercer Capítulo, nos compartió que desearía que se pudiera hablar de todo, con verdad y con confianza, que no se callen algunas cosas que hablamos en ámbitos privados, pero luego no nos atrevemos a compartir públicamente. Ciertamente si pudiésemos imprimir este estilo desde el principio nos ayudaría mucho a todos. No sé si por su timidez o por su veteranía, Józef, que viene ya a su cuarto Capítulo, no nos expresó sus esperanzas. La mayoría del tiempo hablé yo, más por el dominio del idioma que por tener algo más que aportar, aunque ellos tres se defienden muy dignamente en la lengua cervantina.
Por la tarde fuimos un grupo de capitulares (los tres polacos, el P. Miguel de Chile y un servidor) a celebrar la eucaristía con los 7 juniores de la Provincia de México. Una acogida muy cordial y cariñosa por parte de los jóvenes que nos preguntaron con interés y pudimos compartir nuestras expectativas sobre el Capítulo. La celebración y la cena fueron dos momentos bonitos para conocernos y hacer patente la fraternidad escolapia.
A lo largo del día de ayer siguieron goteando nuevas presencias de escolapios, aunque el grueso se espera para hoy, víspera del comienzo. De hecho, llegando ya al hotel, me encontré con el P. Miguel Artola de Filipinas y con mi tocayo Carles Gil del Senegal, recién llegados, con hambre y sin pesos mexicanos, así que los acompañé a que se tomaran algo y aprovechamos para compartir algunas preocupaciones y perspectivas sobre el Capítulo. Ciertamente, contrastar la propia mirada desde la realidad americana con otra asiática y otra africana hace que la realidad se enriquezca, la mirada se amplíe y las ideas crezcan y se hagan más universales y, por tanto, más posibles y fecundas. Sin duda este acontecimiento es un don de Dios y un privilegio para los que lo podemos vivir en vivo y en directo. Por cierto, una preocupación que comienza a escucharse es que casi la mitad de los capitulares son nuevos y, por tanto, no se conocen entre sí. Esto dificulta el trabajo de discernimiento de cara a las elecciones y requeriría plantear alguna acción que ayude a esta circunstancia.
Esta mañana ya nos hemos podido saludar muchos más. Desayuné con el P. Enivaldo de Brasil y con P. Miguel de Filipinas. A las 11 am nos recogen y nos vamos a la sede del Capítulo.
Y continuando con el análisis de la Relación (el texto evaluativo que ocupará nuestros primeros días), me ha sorprendido que una de las palabras que más aparecen a lo largo de las 185 páginas es ‘acompañar’, diversamente declinado. Y creo que eso indica una tendencia más a consolidar, mimar, discernir, cuidar la realidad escolapia que a la expansión y creatividad de nuevos ‘hijos’. Y esto no es conservadurismo. Quien me conoce sabe que no soy de los prudentes y taimados para afrontar novedades y lanzar nuevas realidades, pero debemos escuchar atentamente a la realidad, pues solo en ella se escucha la voz encarnada de Dios. Y vivir la realidad no es perder la esperanza, al contrario, es descubrir a Dios en lo que va surgiendo, mimarlo, hacerlo crecer, es una responsabilidad y creo, siempre a mi entender, que a la Escuela Pía le viene el tiempo de la paternidad responsable. ‘Abrirse a la vida’ no es solo concebir sin más, sino descubrir la vida y mantenerla, hacerla fecunda, incluso, mantener con calidad lo que somos y hacemos y cuidar con dignidad a nuestros mayores. En las Escuelas Pías hay mucha vida, parte de ella gestada en los últimos 10-12 años y debemos asegurarla, no por miedo ni temor a crecer, sino con madura responsabilidad. Igualmente hay vida precaria, frágil y herida que requiere de tiempo y dedicación esmerada. La gloria de los padres de familia no son solo el número de hijos sino la buena crianza y educación de los mismos. Nos toca educar las nuevas realidades y presencias escolapias porque en este cuidado el Espíritu Santo acontecerá con fuerza. A lo largo de esta Relación, se hacen propuestas de futuro que creo que no son acordes a las fuerzas reales de la Orden, ciertamente son pertinentes y audaces, pero en ocasiones, la mejor audacia es la prudencia. Veremos cuál es la dirección de las intervenciones capitulares (y ya os contaré). Porque mañana, ¡empezamos! Y ¡horror! A raíz de una conversación con el P. Mateusz que hacía alusión a unos datos que no recordaba, me he dado cuenta que no me he leído las 189 páginas de los Anexos a la Relación. Me tocará dormir menos.

Y llegó el capitular nº 66, no invitado: el Omicron.
Son ya varios los que no han podido viajar en distintas partes del mundo por haber dado positivo y alguno de los que están aquí también. Se ha previsto un pabellón ‘de cuarentena’ para estos en la misma sede del Capítulo. Esperemos que no acabemos todos allá.

Y con todo, creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida.
Mañana más y mejor.



Nota final: Os animo a ver este youtube preparado por la comisión de comunicación para conocer in situ la sede del Capítulo: https://youtu.be/wxwP73KzY1M
Y recuerden que tienen información:
 Por twitter: @newScolopi
 Por facebook: www.facebook.com/scolopi
 Por Instagram: www.instagram.com/newscolopi/ o simplemente newscolopi
 Y para cuantos podáis participar, opinar, sugerir, utilicemos el hastag: #48CP

        Almorzando con los PP. Mateusz, Józef y Jarek (polacos).

        En la eucaristía con los juniores de la México.


Tras la cena en el juniorato mexicano.

            Acompañando a tomar algo a los PP. Carles Gil (Senegal) y Miguel Artola (Filipinas)


3 comentarios:

  1. Felicitaciones a todos los que se reunen en este evento, eso nos hace notar que es importante para la iglesia ir enriqueciendonos de otras realidades e intercambiar nuevos conocimientos.Es bueno que comparta con nosotros, así no seremos ajenos a lo que acontese en el mundo, directamente desde su mirada.Alimentación sana para alcalinizar nuestro organismo, enhorabuena, para no caer o retardar al virus.Gracias por compartir.

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  2. Gracias por hacernos parte de sus vivencias como escolapio. Aunque pareciera una narración de sucesos y vivencias dentro de ellas hay enseñanzas e ideas que voy rescatando pues sin duda me ayudarán como persona y docente: Escuchar más a los jóvenes, contrastar las diferentes realidades, mantener constantemente una actitud de aprendizaje, etc,etc. Particularmente me quedo con esta frase: escuchar la realidad pues en ella está la voz encarnada de Dios. Saludos P. Carles

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  3. Me resulta "fascinante" leerte hablando de prudencia. Tú "periplo americano" está decantando tus mejores esencias. Aunque llego tarde ya me tienes enganchado al Capítulo. Gracias por compartirte

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Sin duda, mi mirada se enriquece con la tuya y con respeto, será un placer leerte.