Crónica
48º CAPÍTULO GENERAL de la Escuelas Pías (Día 11. 30 de enero)
24 VECES GRACIAS
Días como hoy dan ganas de irse a dormir ya como han hecho el 90% de mis hermanos (seguro que hay gente inconsciente como yo que sigue levantada haciendo cosas). Un día precioso pero cansado.
Antes de entrar en la narración de lo vivido hoy, me he vuelto a leer la entrada de ayer sobre el tema laical, porque alguno de los hermanos aquí presente no estaba muy de acuerdo con la imagen que daba del tema y de lo vivido en el aula. Y la verdad, salvo una impresión que puede dar que no nos importa mucho este tema, que ni lo digo ni lo expreso así, no veo que tenga que modificar nada. En el fondo, lo único que digo, y sobre todo refiriéndome a la Fraternidad, es que siento cierta falta de entusiasmo y vitalidad. Esto no quita como me recordaban (y es verdad que no explicito) que están surgiendo nuevas Fraternidades en otros países o que lo están intentando. Creo que es un tema que deberíamos hablar como dicen en mi tierra, ‘a calzón quitado’…
El día de hoy, ¡una pasada! Más allá de las 6 horas de autobús (tres de ida y tres de vuelta), el resto ha sido todo un regalo precioso, envuelto en papel hermosísimo y con lazo dorado, bombón y dedicatoria. Solo caben palabras de agradecimiento a la Provincia de México que se está desviviendo y mostrando una capacidad para la acogida, el cariño y la sorpresa impresionantes. Lo de hoy ha sido un baño de realidad laical desbordante. Todos los detalles cuidados, la escenografía, la cercanía, lo compartido, lo regalado…
Desde que hemos bajado del bus yo me he sentido en una nube de la que no he bajado hasta media hora después de subir al bus para el viaje de vuelta.
Nos esperaban en la presencia de Apizaco y Tlaxcala. Profesores sonriendo, estudiantes saludando, los fraternos (de la Fraternidad derrochando cariño), el folcklore recibiéndonos, con todo lujo de detalles para tomar un café, unas pastas… y el pan de fiesta, también llamado pan de burro (pues se cargaba en estos animales para llevarlos a las fiestas), que por cierto está buenísimo (es una especie de panquemao de mi tierra pero menos seco y con más sabor).
En Apizaco hemos celebrado la eucaristía, en el instituto Fray Pedro de Gante (recuerden que los colegios llevan nombres de ilustres mexicanos). Voy a exagerar para que se entienda, pero la decoración florar del altar me ha recordado a la La Goldener Saal (Sala Dorada) de Viena donde se celebra el concierto de año nuevo. Bellísimo. Un coro de niños y adolescentes preciso y alegre. Las gigantografías aludiendo al acontecimiento a cada lado. Presidida por el P. Carlos Fragoso superior de la comunidad y concelebrada por todos los capitulares. Unos testimonios breves pero impactantes junto a la audición del coro de secundaria y bachiller y una danza del lugar han puesto el broche de oro a una estancia muy agradable. ¡Gracias, amigos del Fray!
Saliendo escoltados por el Huehue (personaje de rostro europeo y una gran estructura de plumas sobre su cabeza -elemento sarcástico contra los colonos españoles-), hemos ido al campus de los pequeños del Instituto José Mª Morelos en Santa Ana de Chiautempan. De nuevo otra sorpresa: un pasillo de niños y adolescentes con carteles alusivos de bienvenida y sonrisas en los ojos han jalonado de alegría desde la entrada hasta el espacio preparado para un breve compartir de experiencias. Tras la bienvenida del director, unos niños y adolescentes nos han compartido desde experiencias de vida en el colegio como la de Paula, hasta palabras dirigidas a los escolapios como las de Lalo o Luis (quizá me baile algún nombre). Uno resumía su participación con tres palabras que pedía a todos los escolapios: sean cercanos, amen y sean innovadores. Daría para una larga reflexión, pero esta noche no doy ‘pa’ más’.
Y de allí, vuelta al bus para llegar al campus bachillerato (o Prepa como la llaman allí) del mismo instituto. ¡Otra sorpresa de la que sientes escalofríos y se te ponen los pelos de punta! En un gran coliseo, precedido de una alfombra de aserrín de colores alusiva al Capítulo y bellamente adornada, ha comenzado a tocar el mariachi que nos ha acompañado a lo largo de todo el almuerzo. Religiosos de la Provincia de México que han venido de casi todas las presencias (incluidos todos los formandos -prenovicios, novicios y juniores-), los miembros de la Fraternidad y profesores del Morelos hemos compartido un agradable y musical almuerzo. Y para el postre, un recorrido por la historia de México a partir de varias danzas. Lo dicho, impresionante.
La tarde ha acabado con una visita a la ciudad de Tlaxcala, cuna de la evangelización española, visitando el primer convento franciscano, los hermosos murales de Desiderio Hernández Xochitiotzin, que narra pictóricamente la historia de México, desde los pueblos indígenas precolombinos, la llegada de Hernán Cortés y el proceso de la colonización e independencia hasta la actualidad. Finalmente hemos visitado la plaza de toros local y hasta hemos hecho algún pinito en el arte de la tauromaquia, eso sí, con toros articulados para no perder a ningún capitular.
Lo dicho, un día precioso, donde nos hemos sentido tratados extraordinariamente, hemos compartido religiosos y laicos, y donde hemos disfrutado de la vida, experiencia, historia y gastronomía de aquellos lugares.
Si ‘el gloria’ de la eucaristía cantado por el coro repetía 24 veces ‘gloria, gloria a Dios’, yo lo emularía para decir a todos los que hoy han estado en Apizaco y Tlaxcala, 24 veces ‘gracias, gracias, gracias’.
Y con todo, creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida.
Mañana más y mejor.
Nota final: Os recuerdo otros lugares que se publica información del 48CP:
Por twitter: @newScolopi
Por facebook: www.facebook.com/scolopi
Por Instagram: www.instagram.com/newscolopi/ o simplemente newscolopi
Y para cuantos podáis participar, opinar, sugerir, utilicemos el hashtag: #48CP
Momento muy significativo donde niños y adolescentes nos han dicho lo que sentían y pedían a los escolapios.
Gracias por las crónicas y las reflexiones.
ResponderEliminarLos cuatro modelos de participación de los laicos en la Escuelas Pías son un gran tesoro que tenemos. Compartir vida y misión con El laicado es una experiencia profunda de vida que nos enriquece a todos y que nos animan ayuda anseguir construyendo juntos el sueño de Calasanz.
Esa colaboración, ese compartir, el.aprender unos de otros , lo hemos de hacer desde la fraternidad que nos une. Nunca desde una superioridad. Esta claro es el laicado en general y los grupos de misión compartida, la fraternidad, el movimiento Calasanz son nuestro tesoro, el cual todos, religiosos y laicos tenemos que cuidar, acompañar y ayudar a crecer.
Qué belleza de experiencia. Gracias por compartirla Padre. Me quedo con tres palabras que menciona como reto para mi vida: cercanía, amor e innovación. Un abrazo y feliz jornada
ResponderEliminarFelicidades a todos los Escolapios por ejercer esa gran Mision Evangelizar y cuidar de los pequeños especialmente.
ResponderEliminarQue EL Señor os bendiga y S. Jose de Calasanz os proteja y cuide. Un Abrazo.