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miércoles, 2 de febrero de 2022

Crónica
48º CAPÍTULO GENERAL de la Escuelas Pías
(Día 13. 1 de febrero)
SI TUVIERA 10.000 RELIGIOSOS NO SERÍAN SUFICIENTES… 

Esta expresión la escribió en su tiempo Calasanz abrumado por las peticiones para que fundara las Escuelas Pías, las cuales le llegaban de dentro y fuera de Italia.

Seis horas y cuarto es el tiempo que tenemos que estar escuchando. Claro está que los obreros de una obra o descargar un tráiler cansan más, pero os aseguro que prestar atención y escuchar activamente durante más de seis horas es una actividad fatigante. Ciertamente, hay momentos que respondes algún email, o te entretienes con alguna cosa (yo incluido), porque parece casi imposible estar al 100% durante tanto tiempo.

Hoy hemos recuperado la rutina de estos días. Tras la misa concelebrada en italiano e inglés por los hermanos de Eslovaquia, hemos reanudado el trabajo con los documentos de los núcleos capitulares, en este caso, seguimos con el segundo: ‘El escolapio que necesitamos’.
La mañana nos ha sorprendido una exposición del P. Roberto Dalusung, de Filipinas, sobre el trabajo realizado en varios países de Asia animando vocaciones de cara a posibles fundaciones: Thailandia, Laos, Camboya, Malasia, Myanmar, Singapur y Vietnam, han sido los países visitados durante estos años y que ya han reportado algunos jóvenes que se están formando en Manila, donde tenemos un seminario internacional. Escuchar la narración de Roberto, ha sido estresante vocacionalmente. ¡Hay tantos lugares en los que el carisma escolapio es esperado y deseado! Pero debemos andar con calma, vivir procesos de discernimiento, pero sin descuidar lo que seguramente será el futuro de la Orden en las próximas décadas. Y más si tenemos en cuenta los datos que nos ofrecían: dentro de 20 años de cada 10 jóvenes en el mundo, 6 estarán en Asia, 3 en África y 1 entre Europa, Latinoamérica y Estados Unidos. Prever el futuro es una manera de acertar y no quedarse descolgado. En muchas ocasiones la mirada endogámica sobre nuestra realidad nos ciega el horizonte. Es bueno que vayamos abriendo espacios a esta realidad que nos viene.

Numerosas han sido las preguntas, pues más allá de la ‘fertilidad y cosecha vocacional’ hay otros aspectos sobre la sostenibilidad, el carisma, etc, que es interesante tener en cuenta.
En todas estas sesiones de escucha, estudio y diálogo, es muy bonito cuando aparece el nombre de algún padre mayor o ya fallecido que ha sido germen o motor de las estas nuevas realidades. Hoy han salido dos nombres que merecen todo nuestro cariño y consideración: el P. Ferran Guilén Preckler, un escolapio catalán fallecido hace poco y que estuvo en África y Asia, y que tenía sangre de misionero por todos sus poros. Y por otro lado, el P. Jesús Lacarra, vivo todavía, y que es un santo varón que tras no sé cuántos años en Japón marchó a la fundación de Filipinas y es ‘pater putativo’ de muchos filipinos. Nombrar, reconocer y agradecer la labor de estos hermanos escolapios que nos han precedido es un honor y un privilegio para la Orden.

En la segunda parte de la mañana nos centramos en el documento sobre la Formación inicial de los religiosos. Se hicieron algunas matizaciones, pero básicamente se acogió el texto y las sugerencias. Y aprovechando que acabamos un cuarto de hora antes, algunos nos fuimos a jugar un rato al baloncesto (y de poco nos sacan a todos en ambulancia), y no piensen mal, no es solo porque estamos la mayoría cincuentones, sino porque estamos a más de 2000 metros de altura.
La tarde se centró en uno de los documentos que a mi entender es más de futuro y donde más nos jugamos: la vida comunitaria. Es un tema al que le venimos dando vueltas desde hace varios Capítulos y que no acabamos de hincarle el diente como debiéramos. De nuevo, el diálogo en torno a este documento, ha traído quizá los momentos de más tensión y densidad (pero dentro del tono contenido y discreto en el que se está desarrollando el Capítulo). Lo que ha quedado claro es que no es tan claro como parece ni lo vivimos con tanta calidad como parece. Creo que aquí los que nos ven desde fuera nos podrían ayudar mucho. ¿Se nos ve que nos queremos? ¿Constatan en nosotros personas maduras con capacidad para compartir vida y fe? ¿Somos testigos de vida fraterna que sirve como referente para otros? ¿Cuidamos nuestro mundo emocional, nuestra vida relacional y de fe y la compartimos?... Yo creo, y no siento que sea el único que, en este ámbito, la verdad no solo nos hará más libres sino que nos permitirá ser más auténticos y nos mejorará la vida.
Nuestra vida comunitaria no debe ser una mera obligación, ni tan siquiera una condición de vida, sino lo que condicione para bien nuestra vida y nos ayude a crecer humana y cristianamente. A veces exigimos o predicamos mucho sobre ‘la paja’ de la familia y el matrimonio y no abordamos ‘la viga’ de nuestra vida comunitaria. Y la misión nunca es una excusa, sino el motivo fundamental para vivirnos bien comunitariamente. Pues en la vida religiosa no hemos sido convocados a ser buenos equipos de trabajo sino a reflejar y reproducir la vida de Jesucristo con sus discípulos. Lo demás, a mi entender, como diría mi abuela, excusas de mal pagador.
La última sesión de la tarde ha correspondido como estos últimos días a la presentación de una realidad nueva, esta vez tocó el turno a Burkina Faso en el África del oeste. De nuevo, esta vez el P. Christian Ehemba, nos han presentado una realidad de pobreza, de carestía de educación y de una imperante necesidad de promoción de la mujer en una zona de este país donde hemos fundado. Y de nuevo surge el grito-lamento: ¡hay tanto que hacer y somos tan pocos! Y eso que somos más de 1350. (¡A ver si alguno se 'moja' y anima a alguno de sus hijos a ser religioso escolapio!)
Y hasta aquí llego hoy. Me gustaría comentar algunos aspectos interesantes que salieron hoy, pero la verdad, tengo sueño. Lo apunto y os lo cuento mañana. Y gracias por estar ahí, porque cada día de lectura sobre el Capítulo, las Escuelas Pías se dilatan, crecen y se renuevan al compartir con nosotros este acontecimiento que estamos viviendo.

Y con todo, creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida.
Mañana más y mejor.

Nota final: Os recuerdo otros lugares que se publica información del 48CP:
 Por twitter: @newScolopi
 Por facebook: www.facebook.com/scolopi
 Por Instagram: www.instagram.com/newscolopi/ o simplemente newscolopi
 Y para cuantos podáis participar, opinar, sugerir, utilicemos el hashtag: #48CP

        Los tres padres de Eslovaquia que presidieron hoy la eucaristía.



                                 El P. Matús Palaj, eslovaco, es el capitular más joven con 32 años.



            Momento de la exposición sobre el trabajo vocacional realizado en países de Asia.



        El P. Mateusz Pindelski, tras 12 días encerrado en la habitación por covid, regresó al aula capitular.



            El P. Roberto Dalusung, responsable de la Pastoral vocacional de Asia.



            Presentación de la nueva fundación de Burkina Faso por el P. Ch. Ehemba.


4 comentarios:

  1. Muchas gracias Padre por lo que nos cuenta. Muy interesante la jornada de ayer. Me siento interpelada por esta frase: "Hay tantos lugares en los que el carisma escolapio es esperado y deseado". Que bello y desafiante ver la vitalidad del carisma escolapio. Siento que seguir ahondando en identidad carismática es la mejor manera de vivir cada vez con más fidelidad al don de Dios para que las vocaciones tanto a la vida religiosa como laical se continúen despertando, y así dar respuesta consciente a cada necesidad. En cuanto a la vida comunitaria, veo a los escolapios que tengo cerca cuidarla y vivirla con responsabilidad e intensidad, cada uno desde su propio acento y talento y eso nos enriquece a los laicos, quienes también estamos llamados a construir comunidad. Hay muchos desafíos por delante. Que el Espíritu siga iluminando y sosteniendo este camino. Un abrazo en este día.

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  2. La labor de los escolapios está llena de amor ,dedicación ,responsabilidad para con los niños y sus familias . Estoy empezando a conocer más a San José de Calasanz . Y poco a poquito haré camino ,anímare y contagiare desde ya a Gian Luca para que sea un religioso escolapio. Con la bendición de Dios porsupuesto . Gracias padre Carles !!

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  3. Gracias Carles por tus reflexiones y crónica, me ayudan a seguir de cerca el desarrollo capitular, temas por demás importantes los que han tratado y coincido 100% sobre el tema de la vida comunitaria, ahí nos jugamos el futuro próximo de la Orden.
    Un gusto el saludarte personalmente el domingo pasado, ánimo y que siga el Espíritu santo iluminando nuestro Capítulo General.

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  4. Pues sí, trabajé con entusiasmo por las vocaciones en Filipinas y creo que mereció la pena. Fui feliz en Filipinas, con los aspirantes y novicios en Cebu City y también con los juniores de Metro Manila. Y ahora que me encuentro en España sin poder volver a Filipinas, en tanto en cuanto siga con vida, haré todo lo que pueda por las vocaciones y por los filipinos. ¡Qué recuerdos tan bonitos con los juniores! ¡Y no digamos nada de las experiencias por la calle 13 de New Manila con los pobres, pero cariñosa gente, de los squatters! Como solía decir decir a la gente en cebuano, "padayon" adelante con la misión, que nos necesitan...

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Sin duda, mi mirada se enriquece con la tuya y con respeto, será un placer leerte.